Puedo calcular y visualizar el tamaño de mi propio corazón, pero no creo que sea verdad. Me parece otra mentira de los científicos, que son capaces de sacarle el romanticismo al acto de amor más desinteresado.
Y me parece mentira porque a veces siento que mi corazón se expande fuera de mi cuerpo y lo rodea todo, lo envuelve todo, se apropia del universo. Y a veces se concentra y se vuelve chiquitito como una bolita (canica) y dentro no cabe más que tristeza, un big bang en potencia esperando a generar el caos.
El corazón es un órgano caprichoso que tiene ideas propias y toma decisiones sin consultarnos.
"El corazón tiene razones que la razón no entiende" (Blaise Pascal)