Casi como respirar.
El aire entra a mis pulmones,se distribuye por todo el cuerpo viajando como pasajero de la sangre que llega a cada rincón de mi ser. Y no es suficiente. Es que en el esquema de necesidades para mi subsistencia, es tu propio aroma que está en primer lugar. No hay satisfacción posible que pueda yo lograr respirando aquí,tan lejos.
A veces existo a medias. Veo las cosas desde afuera, sin emociones, como siguiendo una especie de método científico. Hago un esfuerzo por volver dentro de mi cuerpo, de adueñarme de mí, de mis sentimientos y sensaciones. Y sé que cuando me abrazás es como abrazarme a medias, porque intuís que el envase no está del todo lleno. Es angustiante.
¿Cómo hago para explicarte? Soy una persona extraña, estoy demasiado fuera de mi tiempo y de la sociedad, no me hallo explicación posible. Como un estanque apacible que encierra un volcán salvaje en su interior. Y sos vos mi síntesis, la única persona con la que puedo conseguir el equilibrio. Mi estanque se armoniza con tu calma y mi volcán se alimenta de tu pasión. Y cuando logro reunirme, son tus brazos los que me mantienen así, y es entonces cuando respirarte es suficiente.
De cómo me descubrí lesbiana, de los acontecimientos que se sucedieron y de cómo los voy enfrentando.
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domingo, 27 de febrero de 2011
miércoles, 19 de enero de 2011
Es lo que hay...
Para comprender plenamente la situación que será objeto y sujeto de este relato, han de saber que a Topita le encanta...dormir. Horas y horas seguidas si nadie la despierta, aún con despertador, dos celulares con cinco alarmas programadas cada una, tengo que llamarla por teléfono para que se termine de despertar, y a veces no lo consigo. Y cuando dormimos juntas, pues a molestarla hasta que se digne abrir los ojos. Y la otra cosa que es muy importante para desentrañar este misterio en su cruda humanidad, es que ella trabaja en un call center en el que se da soporte a un proveedor de internet con nombre de género musical nacido en New Orleans...
Cierta noche, después de una sesión de sexo desenfrenado, estábamos conversando. Yo muy seriamente le estaba exponiendo no sé que cosas con buen uso de la gramática, a lo que ella respondía con un "sí mi amor" o "claro mi vida" o "yo tambiézzZZZzz" Probablemente yo le estaba declarando mi amor incondicional, describiendo como había cambiado mi vida, en fin, le estaba ofreciendo mi corazón, ahí, palpitante, a riesgo de mi propia vida (todos sabemos que un corazón es casi indispensable, aunque algunos puedan pasar de él sin inconvenientes) y como respuesta escucho unos balbuceos y luego claramente un "¿PROBASTE REINICIAR EL MÓDEM?"
Yo, despatarrándome de la risa y Topita durmiendo a pierna suelta.
Cierta noche, después de una sesión de sexo desenfrenado, estábamos conversando. Yo muy seriamente le estaba exponiendo no sé que cosas con buen uso de la gramática, a lo que ella respondía con un "sí mi amor" o "claro mi vida" o "yo tambiézzZZZzz" Probablemente yo le estaba declarando mi amor incondicional, describiendo como había cambiado mi vida, en fin, le estaba ofreciendo mi corazón, ahí, palpitante, a riesgo de mi propia vida (todos sabemos que un corazón es casi indispensable, aunque algunos puedan pasar de él sin inconvenientes) y como respuesta escucho unos balbuceos y luego claramente un "¿PROBASTE REINICIAR EL MÓDEM?"
Yo, despatarrándome de la risa y Topita durmiendo a pierna suelta.
domingo, 2 de enero de 2011
Menores y personas sensibles abstenerse
Me subo a un ómnibus...viajo durante tres horas, a veces me duermo profundamente y el viaje transcurre en un suspiro, otras veces el insomnio y la impaciencia me ganan y experimento la sensación de eternidad.
Y es como volver a conocerte. Llego al departamento cuando todavía no volviste del trabajo. Puedo ver los platos sucios y restos de comida, si es que saliste a las apuradas. Las toallas mojadas sobre la cama y el piso lleno de talco son indicadores de que te quedaste dormida o que se te pasó el tiempo sin darte cuenta.
Y yo no soy la misma persona que era desde la última vez que nos vimos, y vos tampoco lo sos. Y al verte tengo que aprenderte otra vez, casi como el primer día. Hay más familiaridad, eso es cierto, y comodidad.Pero siempre es un proceso, somos como dos animalitos salvajes, entre temerosas e intrépidas.
Y nos encontramos, con nuestros respectivos montoncitos de experiencias, que hemos tenido en solitario, algunas de las cuales conocemos por llamadas telefónicas o charlas de messenger. Y muchas otras pequeñas cosas que no nos contamos, porque nos olvidamos, porque son muy pequeñas, o porque son muy intensas para hablarlas a la distancia. Y otras cosas que son muy intensas para hablarlas en persona, y las hablamos a la distancia...
Y así te abrazo, te beso, te siento. Te desnudo y vuelvo a aprender tu cuerpo, veo algunas nuevas marcas, un moretón, un corte, una picadura de mosquito, una quemadura al cocinar... Y siempre me fascina tu cuerpo, como reacciona al pegarse al mío. Como dos sustancias que separadas son inocuas, pero que al mezclarse producen algo nuevo que es inflamable, efervescente, inestable... Y todas las caricias nacidas en solitario saben que llegó su momento y en urgentes oleadas andan y desandan caminos como hábiles baqueanas. Movimiento y contramovimiento en perfecto equilibrio, jadeos y sonidos ahogados que anuncian más que cualquier palabra que pueda decirse. Piernas entrelazadas y caderas que se tornan cada vez más atrevidas. Tu cabeza descansando en mi mano derecha, mi boca en tu cuello y mi mano izquierda buscando el camino lentamente por tu vientre, y aventurándose cada vez más abajo, pero sin prisa...
Cada noche es un aprendizaje, cada hora de sueño a tu lado es la retórica del amor, la dialéctica de los sentidos...la preparación de la despedida,la certeza del reencuentro.
Y es como volver a conocerte. Llego al departamento cuando todavía no volviste del trabajo. Puedo ver los platos sucios y restos de comida, si es que saliste a las apuradas. Las toallas mojadas sobre la cama y el piso lleno de talco son indicadores de que te quedaste dormida o que se te pasó el tiempo sin darte cuenta.
Y yo no soy la misma persona que era desde la última vez que nos vimos, y vos tampoco lo sos. Y al verte tengo que aprenderte otra vez, casi como el primer día. Hay más familiaridad, eso es cierto, y comodidad.Pero siempre es un proceso, somos como dos animalitos salvajes, entre temerosas e intrépidas.
Y nos encontramos, con nuestros respectivos montoncitos de experiencias, que hemos tenido en solitario, algunas de las cuales conocemos por llamadas telefónicas o charlas de messenger. Y muchas otras pequeñas cosas que no nos contamos, porque nos olvidamos, porque son muy pequeñas, o porque son muy intensas para hablarlas a la distancia. Y otras cosas que son muy intensas para hablarlas en persona, y las hablamos a la distancia...
Y así te abrazo, te beso, te siento. Te desnudo y vuelvo a aprender tu cuerpo, veo algunas nuevas marcas, un moretón, un corte, una picadura de mosquito, una quemadura al cocinar... Y siempre me fascina tu cuerpo, como reacciona al pegarse al mío. Como dos sustancias que separadas son inocuas, pero que al mezclarse producen algo nuevo que es inflamable, efervescente, inestable... Y todas las caricias nacidas en solitario saben que llegó su momento y en urgentes oleadas andan y desandan caminos como hábiles baqueanas. Movimiento y contramovimiento en perfecto equilibrio, jadeos y sonidos ahogados que anuncian más que cualquier palabra que pueda decirse. Piernas entrelazadas y caderas que se tornan cada vez más atrevidas. Tu cabeza descansando en mi mano derecha, mi boca en tu cuello y mi mano izquierda buscando el camino lentamente por tu vientre, y aventurándose cada vez más abajo, pero sin prisa...
Cada noche es un aprendizaje, cada hora de sueño a tu lado es la retórica del amor, la dialéctica de los sentidos...la preparación de la despedida,la certeza del reencuentro.
jueves, 4 de noviembre de 2010
Suspiro
Miro atrás este día. Y ojalá todos mis días comenzaran así. Despertando a tu lado.
Y ahora en la distancia, que ya es más que palabra, es carne, es cordón umbilical, es verbo y es vacío, rememoro. Traigo a mi mente todo lo que con vos se relaciona, y es un universo lo que recuerdo, infinitud de detalles. Y la distancia, que insistente se ha vuelto. Grita en silencio y no deja descansar.
Me desnudo para dormir, y puedo percibir, elevándose de mi piel, la fragancia de uno de tus suspiros que quedó rezagado.
Y ahora en la distancia, que ya es más que palabra, es carne, es cordón umbilical, es verbo y es vacío, rememoro. Traigo a mi mente todo lo que con vos se relaciona, y es un universo lo que recuerdo, infinitud de detalles. Y la distancia, que insistente se ha vuelto. Grita en silencio y no deja descansar.
Me desnudo para dormir, y puedo percibir, elevándose de mi piel, la fragancia de uno de tus suspiros que quedó rezagado.
lunes, 23 de agosto de 2010
Un año y cinco meses (posiblemente)
Soy mala con las fechas. Soy mala guardando pequeñas cositas que significan algo en nuestras vidas...
Sé que ella conserva ese bendito ganchito con el que, nerviosa, yo jugaba, dándolo vueltas entra mis dedos para evitar mirarla, el día en que nos conocimos.
Podría haber guardado también los boletos del colectivo en el que nos subimos, pero no se me ocurrió y creo que a ella tampoco.
Y no es que no les de importancia o que me sienta por encima de esos gestos románticos, sino que soy demasiado despistada como para hacerlo.
Prefiero ir guardando sentimientos y anécdotas en este espacio que es mío para ella, aunque otras personas lo compartan. Y sé que en algún momento de mi vida, en un futuro, releer estas líneas nos hará sonreír, llorar, emocionarnos, recordar...nos traerá saudade de lo que somos hoy, ahora.
Unos jardineros que conozco, unos que han servido en los jardines de reyes y reinas, que han hecho crecer selvas en el desierto, plantado rosas azules en la Luna, me han dicho que aún no han visto un brote tan verde como esto que existe entre nosotras.
Era un paisaje tranquilo, como pintado, nada se movía, nada sentía, el viento no se enredaba amoroso entre las ramas de los ceibos ni el arroyo redondeaba las afiladas piedras. Era un paisaje inmóvil, estéril aún en su abundancia. Y para darle vida, se volcó un día sobre él la luz blanca y lunar de tus pechos. Y para acabar con la monotonía de las planicies surgieron las ondulaciones de tus caderas. Y para darle descanso a mi cuerpo cansado, el sueño que provino de tus brazos que me mecen y me cantan una muda melodía (que solo ella conoce) Y los pájaros sin cielo de mi paisaje estiraron por fin sus alas en el espacio inagotable de tu mirada. Y dejé de ser paisaje para ser mujer y amarte sin remedio, sin pausa.
Sé que ella conserva ese bendito ganchito con el que, nerviosa, yo jugaba, dándolo vueltas entra mis dedos para evitar mirarla, el día en que nos conocimos.
Podría haber guardado también los boletos del colectivo en el que nos subimos, pero no se me ocurrió y creo que a ella tampoco.
Y no es que no les de importancia o que me sienta por encima de esos gestos románticos, sino que soy demasiado despistada como para hacerlo.
Prefiero ir guardando sentimientos y anécdotas en este espacio que es mío para ella, aunque otras personas lo compartan. Y sé que en algún momento de mi vida, en un futuro, releer estas líneas nos hará sonreír, llorar, emocionarnos, recordar...nos traerá saudade de lo que somos hoy, ahora.
Unos jardineros que conozco, unos que han servido en los jardines de reyes y reinas, que han hecho crecer selvas en el desierto, plantado rosas azules en la Luna, me han dicho que aún no han visto un brote tan verde como esto que existe entre nosotras.
Era un paisaje tranquilo, como pintado, nada se movía, nada sentía, el viento no se enredaba amoroso entre las ramas de los ceibos ni el arroyo redondeaba las afiladas piedras. Era un paisaje inmóvil, estéril aún en su abundancia. Y para darle vida, se volcó un día sobre él la luz blanca y lunar de tus pechos. Y para acabar con la monotonía de las planicies surgieron las ondulaciones de tus caderas. Y para darle descanso a mi cuerpo cansado, el sueño que provino de tus brazos que me mecen y me cantan una muda melodía (que solo ella conoce) Y los pájaros sin cielo de mi paisaje estiraron por fin sus alas en el espacio inagotable de tu mirada. Y dejé de ser paisaje para ser mujer y amarte sin remedio, sin pausa.
domingo, 25 de julio de 2010
Domingo
Domingo...domingo es un adjetivo, una cualidad que se le imprime a este día de la semana previo al lunes. Un día que siempre aparece como visto a través de unos lentes de cristalles amarillentos, como un filtro de fotografía antiguo. Me recuerda a unos lentes que tenía cuando era chica, de plástico amarillo, y cuando miraba a través de ellos el mundo entero parecía padecer de ictericia.
Domingo es un preludio desafinado y ominoso de la semana de trabajo, ejecutado con violines destemplados y con un ventarrón quejoso como director.
Y es domingo cuando más te extraño o extrañarte es domingo... Es el punto cúlmine de mi paciencia de no verte, el pico en mi tolerancia de añorarte. El lunes, con el trabajo comienza la cura, la distracción y me acerca al momento de verte. Porque ya no puedo pensar en mí fuera de tus brazos. Porque sonrío al recordarte, aunque esté sola, aunque esté en una habitación llena de gente. Y yo no sonrío facilmente, no me dieron ese don cuando nací.
Y la falta de tus besos es domingo, la necesidad de tu boca también, porque no he encontrado en mi vida más verdad en mí misma y sentido en el mundo que cuando, abrazándote, mis labios buscan los tuyos, encontrando a la vez unidad. Y cuando más me hacen falta, es domingo, por eso es domingo la falta de tus besos (que es como decir que es horrible o insoportable o angustiante, todo aunado dentro de la palabra domingo que es a partir de ahora, un adjetivo en mi vocabulario)
Este día es domingo con todas las de la ley.
Un tango de domingo o tango domingo
Ninguna-Tango-Liliana Felipe by troubledmind
Domingo es un preludio desafinado y ominoso de la semana de trabajo, ejecutado con violines destemplados y con un ventarrón quejoso como director.
Y es domingo cuando más te extraño o extrañarte es domingo... Es el punto cúlmine de mi paciencia de no verte, el pico en mi tolerancia de añorarte. El lunes, con el trabajo comienza la cura, la distracción y me acerca al momento de verte. Porque ya no puedo pensar en mí fuera de tus brazos. Porque sonrío al recordarte, aunque esté sola, aunque esté en una habitación llena de gente. Y yo no sonrío facilmente, no me dieron ese don cuando nací.
Y la falta de tus besos es domingo, la necesidad de tu boca también, porque no he encontrado en mi vida más verdad en mí misma y sentido en el mundo que cuando, abrazándote, mis labios buscan los tuyos, encontrando a la vez unidad. Y cuando más me hacen falta, es domingo, por eso es domingo la falta de tus besos (que es como decir que es horrible o insoportable o angustiante, todo aunado dentro de la palabra domingo que es a partir de ahora, un adjetivo en mi vocabulario)
Este día es domingo con todas las de la ley.
Un tango de domingo o tango domingo
Ninguna-Tango-Liliana Felipe by troubledmind
viernes, 23 de julio de 2010
Debería bastar
Un suspiro debería bastar esta mañana de invierno para alcanzar tu pecho. Un rozar de labios tenue, ingrávido, un aletear de manos en el espacio, dibujando de lejos tu figura deberían bastar.
Un cuenco improvisado en mi ombligo destinado a recoger tus lágrimas, espejo de líquido augural, debería bastar.
Una confidencia que se anuncia en la mirada, debería bastar.
La rueda que gira y me forja, me acerca a lo que mejor se amolda a vos. Y si la rueda no me hace perfecta, te ofrezco mi imperfección, y debería bastar.
Un cuenco improvisado en mi ombligo destinado a recoger tus lágrimas, espejo de líquido augural, debería bastar.
Una confidencia que se anuncia en la mirada, debería bastar.
La rueda que gira y me forja, me acerca a lo que mejor se amolda a vos. Y si la rueda no me hace perfecta, te ofrezco mi imperfección, y debería bastar.
martes, 20 de julio de 2010
Las inagotables dimensiones de amarla
Su mirada es un caleidoscopio; cambia de acuerdo a lo que sea que la rodee, atmósfera y sensaciones; el foco de la lámpara que está sobre la cama, el reflejo del agua o esa resaca del día que es el atardecer, todo hace eco en sus ojos.
Su tranquilidad es la del arroyo que fluye, acaricia una piedra, peina las algas; pero acaricia a conciencia...aunque si por lluvias o mareas desborda su cauce, se necesita mucha pericia para navegar por sus rápidos y salir ilesa.
Muchas veces su inocencia es de nena chiquita; revela pequeñas cosas que una persona común y corriente quizás escondería por vergüenza (nada horrible ni extraño, solo cosas como el estar convencida de que una palabra significa una cosa cuando significa otra)
Y me gusta cuando me habla y cuando no lo hace y solamente me mira. Y cuando, sin importar lo horrible que sea la película, no puede despegarse de la pantalla hasta que termine. Y amo que sea tan desordenada como yo.
Y cada día que pasa encuentro más dimensiones, detalles, para amarla.
Su tranquilidad es la del arroyo que fluye, acaricia una piedra, peina las algas; pero acaricia a conciencia...aunque si por lluvias o mareas desborda su cauce, se necesita mucha pericia para navegar por sus rápidos y salir ilesa.
Muchas veces su inocencia es de nena chiquita; revela pequeñas cosas que una persona común y corriente quizás escondería por vergüenza (nada horrible ni extraño, solo cosas como el estar convencida de que una palabra significa una cosa cuando significa otra)
Y me gusta cuando me habla y cuando no lo hace y solamente me mira. Y cuando, sin importar lo horrible que sea la película, no puede despegarse de la pantalla hasta que termine. Y amo que sea tan desordenada como yo.
Y cada día que pasa encuentro más dimensiones, detalles, para amarla.
domingo, 18 de julio de 2010
¡Sorpresa!
El día viernes, sin avisarle, fui a visitar a mi amor. Por supuesto, fue una sorpresa. Hacía mucho tiempo que no nos veíamos, más de dos semanas. Hablamos por teléfono cuando ella salió de su trabajo y yo procuraba, disimuladamente, hacer que no se demorara en ningún lado. Pero sin decirme, había pasado de camino por el supermercados que está a la vuelta de su edificio. Con la excusa de que la comunicación se cortaba cuando se acercaba a las heladeras (cosa que es totalmente cierta además) me puse mi abrigo, bajé rapidamente y fui a su encuentro. Ahí la busqué, estaba haciendo cola, mirando para otro lado...yo me acerqué y me apoyé en su carrito de compras...y les aseguro que pasó demasiado tiempo hasta que se dio cuenta de que era yo quien estaba ahí. Después de saludarnos, se acordó del estado calamitoso de su departamento, cosa que yo no noté porque me parece de lo más normal (yo soy especialmente desordenada) y empezó a ponerse colorada y le dio vergüenza. En fin, entre algunas peripecias volvimos al departamento, yo ya había pedido sushi, estaba riquísimo por cierto. Disfrutamos de esa comida juntas, viendo la película "A prayer for Bobby".Pasados un fotograma y medio del inicio de la película, mi amor ya empezó a moquear, y cuando nos metimos en la cama para seguir viéndola más cómodas, ya temía yo que se deshidratase (me gusta esa parte tan sensible de ella) Por supuesto, después disfrutamos de otras cosas que no vienen al caso referirse ahora.
El sábado nos levantamos temprano...al menos eso tratamos. Desayunamos lo que habíamos comprado para tal fin la noche anterior, y salimos. Caminamos mucho, entre la gente, bajo el frío horrible que hacía, pero no me importaba, no nos importaba. Estábamos juntas y podíamos hacer algo que casi nunca hacemos.
Luego se vino el almuerzo y más caminata, plazas, artesanos, caminamos hasta media tarde, cuando ya el frío y la necesidad de calor humano se hicieron insoportables. Volvimos al departamento, comimos algo, nos metimos a la cama, más películas y mimos, hasta que se hizo la hora en que debía subirme al colectivo (autobús)para volver a casa.
Fue un día maravilloso y sé que cuando estemos aún más juntas, todos los días serán así. Cosas buenas, cosas no tan buenas, pero siempre maravillosa la vida a su lado.
El sábado nos levantamos temprano...al menos eso tratamos. Desayunamos lo que habíamos comprado para tal fin la noche anterior, y salimos. Caminamos mucho, entre la gente, bajo el frío horrible que hacía, pero no me importaba, no nos importaba. Estábamos juntas y podíamos hacer algo que casi nunca hacemos.
Luego se vino el almuerzo y más caminata, plazas, artesanos, caminamos hasta media tarde, cuando ya el frío y la necesidad de calor humano se hicieron insoportables. Volvimos al departamento, comimos algo, nos metimos a la cama, más películas y mimos, hasta que se hizo la hora en que debía subirme al colectivo (autobús)para volver a casa.
Fue un día maravilloso y sé que cuando estemos aún más juntas, todos los días serán así. Cosas buenas, cosas no tan buenas, pero siempre maravillosa la vida a su lado.
martes, 13 de julio de 2010
Una gran confesión de invierno
¡Bajas temperaturas y la mujer que me calienta tan lejos!
Debo reconocer que soy muy calentona, lo reconozco aquí, en frente de tanta concurrencia, mayormente silenciosa, que pasa, lee y se va. Y sí, en algún momento tenía que decirlo, estas cosas no se pueden callar para siempre. Entonces, en este sencillo acto, reconozco a grito pelado que soy calentona. Pero selectiva, eso si. Me calienta mi mujer. Es que pienso en ella y las cosquillitas no tardan. Un año y casi tres meses de estar juntas, y me trae de cabeza.
En broma ella me dice que soy sexópata, y yo hago la que me enojo, pero es que me da vergüenza (shhh no se lo digan) Es que en verdad, nunca me había sentido tan pero tan atraída por alguien, a tal punto de hacer de la persona equilibrada y austera que yo era, una especie de monstruo baboso (por ella siempre)
Creo que exageré un poco, pero a fines humorísticos y poéticos, la exageración es un buen recurso.
La verdad es que antes de conocerla, yo estaba convencida de que los asuntos de cama eran casi una invención hollywoodense.
Cuando hablamos acerca de nuestra primera vez, y mi primera vez con una mujer, ella me preguntó si no me había sentido rara o incómoda. Y la verdad es que nunca me había sentido tan cómoda en mi vida, nunca se me había hecho tan fácil amordazar los complejos, nunca se me había hecho tan fácil entregarme, así, sin cuerda de seguridad ni red de protección debajo. Y no me caí, fue exactamente lo que esperé y más aún.
Ella me sostiene, y yo a ella, y espero que sigamos en las alturas mucho tiempo.
Ya no la puede cantar, se le ha gastado la garganta como conspiración de los años y el tequila, pero ¿quién le quita lo bailado a Chavela?
Topita...¿bailamos?
Debo reconocer que soy muy calentona, lo reconozco aquí, en frente de tanta concurrencia, mayormente silenciosa, que pasa, lee y se va. Y sí, en algún momento tenía que decirlo, estas cosas no se pueden callar para siempre. Entonces, en este sencillo acto, reconozco a grito pelado que soy calentona. Pero selectiva, eso si. Me calienta mi mujer. Es que pienso en ella y las cosquillitas no tardan. Un año y casi tres meses de estar juntas, y me trae de cabeza.
En broma ella me dice que soy sexópata, y yo hago la que me enojo, pero es que me da vergüenza (shhh no se lo digan) Es que en verdad, nunca me había sentido tan pero tan atraída por alguien, a tal punto de hacer de la persona equilibrada y austera que yo era, una especie de monstruo baboso (por ella siempre)
Creo que exageré un poco, pero a fines humorísticos y poéticos, la exageración es un buen recurso.
La verdad es que antes de conocerla, yo estaba convencida de que los asuntos de cama eran casi una invención hollywoodense.
Cuando hablamos acerca de nuestra primera vez, y mi primera vez con una mujer, ella me preguntó si no me había sentido rara o incómoda. Y la verdad es que nunca me había sentido tan cómoda en mi vida, nunca se me había hecho tan fácil amordazar los complejos, nunca se me había hecho tan fácil entregarme, así, sin cuerda de seguridad ni red de protección debajo. Y no me caí, fue exactamente lo que esperé y más aún.
Ella me sostiene, y yo a ella, y espero que sigamos en las alturas mucho tiempo.
Ya no la puede cantar, se le ha gastado la garganta como conspiración de los años y el tequila, pero ¿quién le quita lo bailado a Chavela?
Topita...¿bailamos?
lunes, 12 de julio de 2010
Otras maneras
Me gustás así, como sos. Cada ínfima parte de tu cuerpo conoce de mi amor. Me gustan tus manos suaves y más femeninas que las mías.Me gustan tus pies llenos de talco siempre, detalle que a veces en el fragor de la batalla olvido y que me hace cosquillas en la nariz cuando me acerco a besarlos...Me gusta tu cintura en la que puedo descansar y ese lugar estratégico de tu vientre que hace que te estremezcas cuando lo recorro con mi lengua. Me gusta tu nuca y la curva de tu espalda y todo lo que con ella va alineado... Me gustan tus piernas que se anudan con las mías, y que se abren lentamente para mí cuando tus ganas te dictan que querés más. Me gusta tu pancita con su piel sedosa que invita a hacer cosquillas, como si fueras un bebé. Me gustan tus pechos, su forma, textura, peso, tamaño, como reaccionan a mis caricias y besos, y con ese aroma tan particular y tan tuyo. Me gustan tus ojos de largas pestañas donde se acumulan todos tus sueños, y me gusta tu nariz porque tiene ese sonido tuuuut cuando la toco con mi dedo índice. Y me gusta tu boca con sus labios y lengua, tanto que podría besarte horas sin cansarme.
Me gustás, y nada más importa. Hay gente que no comprende que la mejor es la estética del amor, que el cuerpo no es más que una herramienta de la cual nos servimos. No solo me gusta tu cuerpo, te amo a vos a través de tu cuerpo y amo en vos mucho más que sólo lo que puedo tocar.
Autumn leaves (Hojas de otoño o Las hojas muertas)
Las hojas de otoño vuelan cerca de la ventana,
las hojas de otoño, de rojo y oro,
veo tus labios, besos de verano,
manos quemadas por el sol que solía sostener.
Desde que te fuiste los días se hacen largos,
y pronto escucharé canciones invernales,
pero te extraño más que nunca,
cuando las hojas de otoño comienzan a caer.
Me gustás, y nada más importa. Hay gente que no comprende que la mejor es la estética del amor, que el cuerpo no es más que una herramienta de la cual nos servimos. No solo me gusta tu cuerpo, te amo a vos a través de tu cuerpo y amo en vos mucho más que sólo lo que puedo tocar.
Autumn leaves (Hojas de otoño o Las hojas muertas)
Las hojas de otoño vuelan cerca de la ventana,
las hojas de otoño, de rojo y oro,
veo tus labios, besos de verano,
manos quemadas por el sol que solía sostener.
Desde que te fuiste los días se hacen largos,
y pronto escucharé canciones invernales,
pero te extraño más que nunca,
cuando las hojas de otoño comienzan a caer.
sábado, 3 de julio de 2010
Lejos
Lejos.
Lejos de mí.
Lejos de tal manera que siento que desvarío y dudo de la existencia de todo.
¿Existe esta mano que tantas y tan pocas veces la ha acariciado?
Atardecer de sábado, y nada es real. Ni siquiera es real que sea sábado. Ni que yo sea yo misma, probablemente sea otra. Y cuando ella vuelva, será otra también. El aire está lleno de humedad en un verano desfasado a comienzos del invierno. El invierno tampoco es. Y los sonidos del afuera se amplifican en cada minúscula gota de agua, tanto que aturden y las campanadas de la iglesia improvisan en mí un Quasimodo, queriendo gritar su nombre hasta llegar a la ignorancia de la locura.
Pero cuando nos encontremos, este amor seguirá intacto, y en su abrazo encontraré, en lo cambiante, aquello que permanece inalterable.
Lejos de mí.
Lejos de tal manera que siento que desvarío y dudo de la existencia de todo.
¿Existe esta mano que tantas y tan pocas veces la ha acariciado?
Atardecer de sábado, y nada es real. Ni siquiera es real que sea sábado. Ni que yo sea yo misma, probablemente sea otra. Y cuando ella vuelva, será otra también. El aire está lleno de humedad en un verano desfasado a comienzos del invierno. El invierno tampoco es. Y los sonidos del afuera se amplifican en cada minúscula gota de agua, tanto que aturden y las campanadas de la iglesia improvisan en mí un Quasimodo, queriendo gritar su nombre hasta llegar a la ignorancia de la locura.
Pero cuando nos encontremos, este amor seguirá intacto, y en su abrazo encontraré, en lo cambiante, aquello que permanece inalterable.
martes, 22 de junio de 2010
Viola di Mare
"Nello stesso mare di tutti, nuota un piccolo pesce che da femmina si fa maschio per amore.Io prendo per me il suo nome"
Viola di Mare es una película italiana de temática lésbica, nominada al Oscar. A mi me gustó muchísimo, está basada en una historia real.
Les dejo el primer link de youtube, la película está completa ahí, y pueden leer el artículo de la Wiki, si alguien que yo conozco lo termina...(jeje)
Viola di Mare es una película italiana de temática lésbica, nominada al Oscar. A mi me gustó muchísimo, está basada en una historia real.
Les dejo el primer link de youtube, la película está completa ahí, y pueden leer el artículo de la Wiki, si alguien que yo conozco lo termina...(jeje)
jueves, 17 de junio de 2010
Aguas calmas
Te abrazo...mi mano sube hasta tu nuca, para evitar que tu boca se separe de mi boca...no quiero dejar de sentir tu lengua tibia jugando con mis labios. Tu cuerpo se pega al mío pero no es suficiente, siento tu respiración agitada sacudir tu vientre en contrapunto con mi corazón...Mis manos en tus caderas se dejan llevar con sus movimientos...Dejo de lado la pasión durante un segundo para mirarte, hacerte saber que te amo...Y de nuevo, y esta vez sin pausa, nos gana un espiral de piel y suspiros.
Y en las aguas calmas de tu cuerpo tibio mi cuerpo calmo descansa,tranquilidad que envuelve, y la madrugada me encuentra guareciéndome en tus brazos, a salvo de malos sueños y en atenta vigilancia de los tuyos...
Y en las aguas calmas de tu cuerpo tibio mi cuerpo calmo descansa,tranquilidad que envuelve, y la madrugada me encuentra guareciéndome en tus brazos, a salvo de malos sueños y en atenta vigilancia de los tuyos...
sábado, 5 de junio de 2010
Sueño
| El colchón en el piso, Topita ahí tirada y yo pegadita a ella, casi encima, charlando. Es mi habitación, pero no se parecía...Entra mi madre, ve lo que pasaba, cierra la puerta. No dice nada. Salgo a la calle, peligro de inundación en mi ciudad (que no tiene cerca ni un charco) La gente, toda en la calle, vestida con ropas de lluvia, pero muy extrañas. Se habían dividido en grupos o tribus y vestían parecido. Le pregunto a una mujer sobre el peligro y ella dice que mucho no sabe, pero que lo hacen porque otros grupos lo estaban haciendo. Yo empiezo a pensar que es todo mentira, algo ficticio o sobredimensionado por los medios. Mi ciudad está toda mojada como si hubiera llovido, pero no hay señales de inundación. No hay autos, sino mucha gente que va en grupos. Algunos con pilotos amarillos y sombreros muy brillantes siempre, y elegantes. Otros grupos de negro, con botas de goma bien lustrosas y largas y chaquetas de plastico negro bien ceñidas y también brillantes.Como si la vestimenta les hubiera concedido una especie de glamour, todos están muy prolijos,los percibo fríos, vacíos. Es de noche, está oscuro, una especie de neblina lo invade todo. Hay luces por todos lados, por la calle, reflejando en el empedrado. Todo el entorno se transforma con una estética de agua, de peligro inminente, pero como buscando el "rush" del peligro, una atmósfera de adrenalina flotando, irreal, futurista. Los bares y cafés llenos, las meseras también con trajes de lluvia. Topita está en un bar, hay personas conocidas alrededor, los grupos marchan por la calle en formación, en fila. Entro al bar, abrazo y beso a Topita apasionadamente, es la primera vez que lo hacemos en público y personas que me conocen nos ven. No sé cómo, vuelvo afuera. Empiezo a sentir inquietud y creo que no estoy preparada para la inundación, aunque sigo también un poco incrédula. Me alejo un poco de la multitud, llego a una calle y veo como un río avanza por el pavimento, al agua alcanza un metro de alto, no hay nada que la contenga pero no se va hacia los lados y llega hasta un punto de la calle y parece que la corriente hace un bucle y vuelve por debajo...Miro atentamente y parece que se mueve hacia adelante muy lentamente. La inundación puede llegar. Me desespero, hay otras personas conmigo, amigos. Topita aparece y desaparece. Entro a una tienda, me siento responsable de que las personas que están conmigo no estén preparadas. Es una tienda del tipo ramos generales. Hay unos hombres comprando víveres a manos llenas, latas y latas de sardinas y atún, parece que tuvieran todos mucho dinero y yo sé que en mi billetera no hay demasiado. Miro alrededor, no hay botas. Un hombre que entró después que yo ignora su turno y dice que necesita pilotos, mira en un rincón cerca del mostrador, hay pilotos colgados, de colores azules, algunos para niños, yo los miro, no encuentro ninguno que pueda ser utilizable por mí o mis amigos.Pregunto por las botas, dice el dueño que ya no quedan más. Y que me las puede hacer a pedido, y yo le digo que las necesito rápido. Él comienza a hablarme de algo que no me interesa mientras lo sigo por la tienda, yo quiero irme, visitar otros negocios adonde pueda conseguir lo que busco. Veo en una vieja vitrina, y bien abajo, unas botas que parecen viejas, de color blanco amarillento. Le pregunto por esas botas, me las muestra, pero son todas sueltas, y muy viejas, ninguna tiene su par, y son de formas extrañas. Veo un taller adonde unos hombres jóvenes están trabajando, forrando cámaras de tractores con unas tiras de tela fuerte, como para ser usadas como embarcaciones. Salgo de la tienda, ya con mucha agitación y apuro, paso por una calle, se rompe la pared de un silo de granos, pero del hueco no sale grano sino agua, que se desparrama rapidamente. No me mojo, con algunas personas voy hasta donde mi mamá trabaja, voy a decirle que soy lesbiana, que amo a Topita, porque no quiero pasar por el peligro sin que ella sepa. La hago salir a la vereda, adonde empiezo a decirle, pero unas vecinas se paran a charlar y comentar de la inundación. Finalmente se van y puedo decirle. No recuerdo su reacción, no hay tiempo para nada. Hay algo muy ominoso en el ambiente, miedo. Voy a otra tienda, en la que veo buenas botas, pero sé que el dinero que tengo no alcanza para comprar botas para todas las personas de mi grupo, esto me causa mucha angustia. Despierto con el sonido del celular, un mensaje de Topita. Una pesadilla bastante extraña. |
sábado, 22 de mayo de 2010
Que no me digan los científicos II
Miro mi mano cerrada...La Wikipedia dice:"...Un poco más grande que el puño de su portador, el corazón está dividido en cuatro cavidades..."
Puedo calcular y visualizar el tamaño de mi propio corazón, pero no creo que sea verdad. Me parece otra mentira de los científicos, que son capaces de sacarle el romanticismo al acto de amor más desinteresado.
Y me parece mentira porque a veces siento que mi corazón se expande fuera de mi cuerpo y lo rodea todo, lo envuelve todo, se apropia del universo. Y a veces se concentra y se vuelve chiquitito como una bolita (canica) y dentro no cabe más que tristeza, un big bang en potencia esperando a generar el caos.
El corazón es un órgano caprichoso que tiene ideas propias y toma decisiones sin consultarnos.
"El corazón tiene razones que la razón no entiende" (Blaise Pascal)
Puedo calcular y visualizar el tamaño de mi propio corazón, pero no creo que sea verdad. Me parece otra mentira de los científicos, que son capaces de sacarle el romanticismo al acto de amor más desinteresado.
Y me parece mentira porque a veces siento que mi corazón se expande fuera de mi cuerpo y lo rodea todo, lo envuelve todo, se apropia del universo. Y a veces se concentra y se vuelve chiquitito como una bolita (canica) y dentro no cabe más que tristeza, un big bang en potencia esperando a generar el caos.
El corazón es un órgano caprichoso que tiene ideas propias y toma decisiones sin consultarnos.
"El corazón tiene razones que la razón no entiende" (Blaise Pascal)
miércoles, 19 de mayo de 2010
Miércoles
Hoy es miércoles, no esperen una buena entrada, mi energía está puesta hoy en otra cosa...
Mañana será otro día.
Les deseo que disfruten de este día como lo voy a disfrutar yo.
Mañana será otro día.
Les deseo que disfruten de este día como lo voy a disfrutar yo.
lunes, 17 de mayo de 2010
Me detengo y contemplo.
| Te miro y quiero beberme tu sensualidad de un trago, sin respirar. De la ceremonia que es desnudarte se genera la combustión que nos quemará y nos hará cenizas. Y del vapor de tu aliento provendrá el agua que al mezclarse nos volverá a formar . Y no hay certeza de que una partícula de vos no forme ahora parte de mí, sabemos que es proverbial la falta de disciplina de las cenizas. Pongo un alto a la enajenación de los sentidos que nos asedia y amenaza con abreviar los efectos alucinógenos del deseo. Me detengo y contemplo...Mi angelito tímido me mira de una forma muy poco ingenua.Y la impaciencia de tu vientre tiene destino en el mío, que se se hace eco de tu temblor. Me detengo y contemplo, hasta que ya no puedo más. |
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domingo, 16 de mayo de 2010
Influencias
| Amor, de una intensidad que no pensé que fuera posible. Ternura, que se mezcló con cada célula de mi cuerpo y entretejió esa maraña donde sólo tus dedos saben encontrar el camino. Palabras que son tuyas y que adopté como mías, porque me acercan a vos. Y en mí están tu calidez, tu dulzura,tu música, tus libros... Cambiaste mi vida en una forma contundente, radical, fue un huracán que me arrasó, llevándose resabios de una mala experiencia. Me miro al espejo y no me reconozco, no sé quién es esta persona que se emociona, que es capaz de abrazar y dejar la vida en ese estrechar tu cuerpo. No me reconozco pero sé que soy yo. Soy una construcción de todo lo que me ha pasado en la vida y quizás de vidas anteriores, no hay nada estático en mí, mañana seré diferente. Desde que estás a mi lado, toda corriente de energía que fluye desde ésta que soy pasa por vos, te rodea, se impregna, y vuelve con los brazos llenos de las flores de tu jardín. |
viernes, 14 de mayo de 2010
Mía
| Tu cabeza en mi hombro, siento tu respiración en mi cuello. Dormís tranquila, salvo por esa tos molesta que cada tanto te sacude. Pero no te despertás del todo, mi mano acaricia tu cabeza, perdidos mis dedos entre esos rulos que tanto me enamoran, y seguís descansando. Te rodeo con mis brazos, soy tan egoísta que te considero mía. Miro el reloj, faltan aún dos horas...No quiero despertarte, no quiero sentir ese dolor que me multiplica cuando tu cuerpo se despega del mío. Yo sé que el reloj sólo cumple con su trabajo, no se lo puede culpar, aunque podría ser un poco menos riguroso, más flexible. El tiempo medido es enemigo de los amantes, de las noches de pasión,de ese morir cada vez un poco para renacer que es hacer el amor. Mis pensamientos se confunden con tus sueños, de tan cerca que estamos, tu sangre circula por mis venas y nuestros corazones se funden en un único ritmo vital, simetría de tambores primigenios, de tierra, de piel... Y el reloj sigue su camino, riguroso. Me pierdo en tu boca, naufrago en los cenotes de tus ojos que me inspiran plegarias. Momentos eternos que terminan, que se apagan como luciérnagas que un niño atrapa en un frasco. Mejor dejarlas libres, mejor dejarlos libres, a los momentos, como a las luciérnagas, no se los puede retener a la fuerza, porque se sofocan. Gracias a los dioses, muchos momentos más vendrán y estamparán su esencia en nuestra memoria. |
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