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jueves, 4 de noviembre de 2010

Suspiro

Miro atrás este día. Y ojalá todos mis días comenzaran así. Despertando a tu lado.
Y ahora en la distancia, que ya es más que palabra, es carne, es cordón umbilical, es verbo y es vacío, rememoro. Traigo a mi mente todo lo que con vos se relaciona, y es un universo lo que recuerdo, infinitud de detalles. Y la distancia, que insistente se ha vuelto. Grita en silencio y no deja descansar.
Me desnudo para dormir, y puedo percibir, elevándose de mi piel, la fragancia de uno de tus suspiros que quedó rezagado.

domingo, 25 de abril de 2010

Alfabetización

Tengo cuatro años, leo a Julio Verne, y es hermoso, fenomenal, grandioso. Pero no sé nada de nada.
Tengo diez años, leo a Galdós,Bradbury,Tagore, no me alcanzan cuatro libros entre manos, y es espléndido, magnífico, formidable. Y aún así, no sé nada.
Tengo quince años, leo a Aguinis, a Calvino, Borges, es emocionante, incomparable, inefable. Una nada tras otra.
Tengo dieciocho años, leo en idioma original a Alighieri, Silone, Boccaccio, Heaney, Shakespeare, inefable, sublime, divino. Y aún...es nada.
Tengo veinticinco años, me enamoro de los lusitanos, leo a Pessoa, Queiroz, Saramago, conmovedor, apasionante. Y se amontonan las letras en la misma montaña de nada.
Tengo treinta y un años. Tu cuerpo se abre frente a mí, se hace legible, devoro los renglones, los puntos, las comas. Admiro su sintaxis, su gramática, sus giros...Lo estudio con devoción de escribiente medieval, me constituyo en intérprete.
Aprendo tu cuerpo, para verte, para ser con vos.
Ahora todo tiene sentido, lo que fue nada ahora es.
Altibajos de la alfabetización.