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viernes, 7 de mayo de 2010

Topita

¿Por qué me enamoré de ella?
Las razones son muchas, muchísimas. Cuando leí su blog, uno de ellos, me resultó interesante. Y cuando empezamos a hablar, me fascinó su inteligencia, su capacidad de jugar, su timidez. No conocía su aspecto y no me mandó una fotografía tan rápido, supongo que por la misma timidez. De todas maneras, cuando la vi en esa foto, con la camiseta de fútbol de Brasil y sus rulos largos y castaños, me terminé de enamorar del todo, si es que fuera eso posible. Y la amo por lo que despierta en mí, cosas que pensé que no poseía, como una ternura desbordante cuando estoy con ella.
Y la verdad es que desde que la conocí ocupa la mayor parte de mis pensamientos y sueños, y cuando me inspiro le escribo y cuando no estoy tan inspirada, le dedico poemas, como este, de Rabindranath Tagore:

Para que yo no te conozca tan pronto, juegas conmigo...

Para que yo no te conozca tan pronto, juegas conmigo.
Me ciegas con tus repentinas risas para que no te vea tus lágrimas...
Conozco, conozco tu arte. ¡Nunca dices lo que quieres decir!

Por miedo a que yo no te tenga en lo que vales,
me evitas de mil modos. Te apartas de la multitud
para que yo no te confunda con ella... Conozco, conozco tu arte.
¡Nunca vas por donde quisieras ir!

Como puedes más que nadie sobre mí, te callas. Me dejas
mis regalos con descuido juguetón... Conozco, conozco tu arte.
¡Nunca aceptas lo que quisieras aceptar!

viernes, 23 de abril de 2010

Aire de zamba...

Amor, un año... Un año de segundos, un año de siglos. Como una recién nacida, fue cuando te respiré que empecé a vivir realmente. Tenía el corazón y la piel dormidos y fueron tus besos los que me los despertaron, como en un cuento de hadas. Me diste tu mano y el universo concentrado en tus dedos y con ese gesto me compraste, cual mercader. Y yo no regateé, no pude...hubiera aceptado cualquier oferta. Ese día me dio miedo decir "te amo" No quería asustarte, te sentí como un pajarito al que el menor sonido atemoriza...Y el te amo se quedó en mí,cosechando mis horas de sueño. Y cuando te lo susurré por primera vez, no era un te amo, era una llave, para que cuando quisieras abrieras el portón de la huerta y recogieras el más dulce y maduro de los te amo que planté desde semilla para vos. A tu alrededor se enciende el aire en una aurora boreal que inunda el interior de las cosas y a mí misma.
Todos estos días que se juntan en ramillete de un año, han sido los mejores de mi vida. Respiro amor, vivo amor, siento amor y no quiero dar más que amor. Sería faltar a la verdad decir que ha sido todo perfecto, pero lo imperfecto no es lo que sobresale.

Mi inspiración no me ha acompañado demasiado, es que la muy caprichosa no es solidaria. Quisiera tener mejores palabras, pero no las tengo.
Te escribí un aire de zamba, que debería estar cantado, pero no me gustó lo que sonó en la grabación así que por ahora se queda en la letra, hasta que pueda grabar una buena versión:

La avara (aire de zamba)

Tu vientre, mi almohada,
colección de amaneceres,
de tus besos, de tus brazos,
me conozco avara.

Y en la distancia,
florece tu mirada,
en mi pecho las raíces,
el perfume en el alma.

Atada al hechizo
de tu pelo, cuento de hadas,
de tu risa, de tus manos,
me conozco avara.

Y como fiel enamorada,
pongo a tus pies esto que soy,
lo soy todo,
y no soy nada.

jueves, 15 de abril de 2010

Edredón simbólico.

Esta mañana fui con mi novia a comprar un edredón, es la primera compra que hacemos juntas en algo que podemos usar las dos. Y se le pintó una sonrisa en la cara y a mi también, es el comienzo de lo que va a ser un día nuestra vida juntas. Por lo tanto, se ha transformado en un edredón simbólico. Ya en el departamento diminuto lo sacamos de su envoltorio y lo desplegamos, gigantesco, el colchoncito de una plaza desaparece totalmente debajo de la amplia llanura del acolchado. Nos escondimos debajo de él y nos miramos, nos reímos y nos besamos (no, no pasó nada más, ya teníamos que irnos, ella a su trabajo y yo a la terminal de ómnibus para volver a mi ciudad)
Falta muy poquito para que cumplamos un año de estar juntas. Y es desde hace un año que la forma en que mido mi tiempo es pensando en cuando puedo estar con ella, el ínterin entre visita y visita transcurre como un limbo.
Y necesito su cuerpo pegado al mío, con ella se duerme mucho mejor.