Mostrando entradas con la etiqueta hasta las trancas.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta hasta las trancas.. Mostrar todas las entradas

domingo, 2 de mayo de 2010

Que no me digan los científicos

¿Qué saben los científicos? Me dicen que mi corazón con el que siento no es más que un músculo que impulsa la sangre por todo el cuerpo. ¿Y qué es lo que impulsa a mi corazón a latir? Yo les digo: lo impulsa ella, y antes de ella lo impulsaba la idea de ella, la búsqueda.
¿Qué saben los científicos? Me dicen que el enamoramiento se debe a ciertas hormonas y feromonas y que cuando estas sustancias vuelven al equilibrio en el cuerpo, el enamoramiento se va esfumando. Y pienso: si dicen eso, es que no la conocieron (a ella). Y se fatigan y afanan sobre sus microscopios de alta definición, sacando cuentas logarítmicas, midiendo milimetricamente, anotando todo con gran eficacia. ¿Y cuándo experimentan el amor? Debe ser difícil enamorarse estando convencido de esa fábula de las hormonas.
¿Qué saben los científicos? Me dicen que se busca una pareja para perpetuar la especie, que elegimos material genético. Me parece que yo no entro en esa teoría descabellada (y creo que usted tampoco, estimada lectora)
Quieren etiquetar, clasificar, explicar. ¡Causa y efecto! gritan algunos científicos extremistas, y se cruzan de brazos con una sonrisita entre sarcástica y condescendiente.
Pobres los científicos.
Pero yo (y vos, y vos también) sabemos que todo eso no es más que un conjunto de fantasías.Sabemos que estar enamoradas es otra cosa muy distinta, que piel con piel no es igual a más piel, que en el instante de un beso transcurren muchas más cosas que en toda la historia de la humanidad.
Pobres los científicos.


04 - MY APHRODISIAC IS YOU - 192Kbs by troubledmind

viernes, 23 de abril de 2010

Aire de zamba...

Amor, un año... Un año de segundos, un año de siglos. Como una recién nacida, fue cuando te respiré que empecé a vivir realmente. Tenía el corazón y la piel dormidos y fueron tus besos los que me los despertaron, como en un cuento de hadas. Me diste tu mano y el universo concentrado en tus dedos y con ese gesto me compraste, cual mercader. Y yo no regateé, no pude...hubiera aceptado cualquier oferta. Ese día me dio miedo decir "te amo" No quería asustarte, te sentí como un pajarito al que el menor sonido atemoriza...Y el te amo se quedó en mí,cosechando mis horas de sueño. Y cuando te lo susurré por primera vez, no era un te amo, era una llave, para que cuando quisieras abrieras el portón de la huerta y recogieras el más dulce y maduro de los te amo que planté desde semilla para vos. A tu alrededor se enciende el aire en una aurora boreal que inunda el interior de las cosas y a mí misma.
Todos estos días que se juntan en ramillete de un año, han sido los mejores de mi vida. Respiro amor, vivo amor, siento amor y no quiero dar más que amor. Sería faltar a la verdad decir que ha sido todo perfecto, pero lo imperfecto no es lo que sobresale.

Mi inspiración no me ha acompañado demasiado, es que la muy caprichosa no es solidaria. Quisiera tener mejores palabras, pero no las tengo.
Te escribí un aire de zamba, que debería estar cantado, pero no me gustó lo que sonó en la grabación así que por ahora se queda en la letra, hasta que pueda grabar una buena versión:

La avara (aire de zamba)

Tu vientre, mi almohada,
colección de amaneceres,
de tus besos, de tus brazos,
me conozco avara.

Y en la distancia,
florece tu mirada,
en mi pecho las raíces,
el perfume en el alma.

Atada al hechizo
de tu pelo, cuento de hadas,
de tu risa, de tus manos,
me conozco avara.

Y como fiel enamorada,
pongo a tus pies esto que soy,
lo soy todo,
y no soy nada.

jueves, 15 de abril de 2010

Edredón simbólico.

Esta mañana fui con mi novia a comprar un edredón, es la primera compra que hacemos juntas en algo que podemos usar las dos. Y se le pintó una sonrisa en la cara y a mi también, es el comienzo de lo que va a ser un día nuestra vida juntas. Por lo tanto, se ha transformado en un edredón simbólico. Ya en el departamento diminuto lo sacamos de su envoltorio y lo desplegamos, gigantesco, el colchoncito de una plaza desaparece totalmente debajo de la amplia llanura del acolchado. Nos escondimos debajo de él y nos miramos, nos reímos y nos besamos (no, no pasó nada más, ya teníamos que irnos, ella a su trabajo y yo a la terminal de ómnibus para volver a mi ciudad)
Falta muy poquito para que cumplamos un año de estar juntas. Y es desde hace un año que la forma en que mido mi tiempo es pensando en cuando puedo estar con ella, el ínterin entre visita y visita transcurre como un limbo.
Y necesito su cuerpo pegado al mío, con ella se duerme mucho mejor.